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Hoy no camina


Revisando recortes y viejos periódicos que tengo guardados, me encontré con una portada de un día de los santos inocentes que publicó el Reforma en el 2002 dónde aparece AMLO, entonces jefe del gobierno del Distrito Federal, instituyendo el “hoy no camina”, por supuesto todo una broma, que dieciocho años y tres meses después nadie se habría imaginado sería casi una realidad en todo el mundo, justo esa realidad que se dice, supera a la ficción, solo que en lugar del “hoy no camina” es el “quédate en casa”.

Por si a alguien le interesa, les dejo Un paseo (musical) por la Ciudad de México, una lista de reproducción de canciones (sólo audios) en YouTube para hacer un recorrido por aquellas entrañables calles y lugares de nuestra Ciudad de México, este es el enlace 🎼.

En casa


La vida de peatón si no se desarrolla en las calles de nuestra ciudad no tiene sentido, pero debido a la actual situación por la pandemia que aqueja al mundo entero y al no haber otra opción que la de no salir de casa y en mi caso que es igual al de muchos empleados que fuimos enviados de vacaciones o debería decir de cuarentena, no me queda otra más que salir de estas cuatro paredes leyendo un poco sobre lo que se ha dicho de la Ciudad de México.

Otra opción es buscar en YouTube, donde como todos sabemos, hay mucho de lo que se puede descubrir sobre nuestra gran urbe, uno de los mejores ejemplos es el canal El Foco ADN Cuatro Cero donde están muchos de los capítulos que se han transmitido del programa El Foco por el canal 40, mientras tanto esperaremos con ansias el momento de volver a continuar con nuestra vida de peatón.


Aquel intangible surrealismo con el que André Breton se encontró por todos lados durante su breve estancia en nuestro país a finales de los años treinta del siglo pasado, hoy parece estar más vivo que nunca entre este nuevo gobierno conformado por políticos de viejos partidos y billetes de lotería para el sorteo de un avión que no será entregado, ese es el nivel de surrealismo que se manifiesta por estos días en México, como la diferencia entre vivir y “vivir” en tiempos de manifestación/paro y pandemia.


Por último y para no provocar vértigo con tanta entrada sobre terrazas en nuestro Centro Histórico, la Vida de Peatón deja por el momento el tema con la terraza del Museo del Estanquillo que se ubica en lo que se le conoce también como el Edificio la Esmeralda, desde donde se tiene una estupenda vista del cruce de la calle Isabel la Católica y el andador peatonal Francisco I. Madero, en la contra esquina el templo de la Profesa y justo al frente el Edificio la Mexicana con su conjunto escultórico, escondidos por ahí se asoman la Torre Latinoamericana y las pétreas campanas de Catedral.

Además de que visitar este singular museo nos da la oportunidad de conocer una parte de la colección de Carlos Monsiváis que es muy grande y siempre da para una infinita variedad de exposiciones.


En lo más alto ahora del Centro Cultural de España en México (Guatemala 18 y Donceles 97), podemos disfrutar de otra extraordinaria vista de nuestro Centro Histórico, con la parte posterior de la Catedral que se ubica justo al frente del CCEMx, si buscamos un poco hacia la izquierda antes de que nuestros ojos lleguen a la cúpula de Santa Teresa la Antigua, podremos descubrir que se asoma el Palacio de los Deportes, por supuesto siempre y cuando la contaminación nos lo permita, de cualquier forma, es imposible evitar que nuestra mirada no se extravíe entre las azoteas que nos esconden las mismas calles que es un regocijo caminar.


Siempre que es posible subir a lo más alto de algún edificio, y en especial en nuestro Centro Histórico, es una gran oportunidad de conocer una perspectiva que pocos han visto de sus lugares icónicos, un ejemplo de ello es la terraza del museo UNAM Hoy, en la esquina que se encuentra entre la Catedral Metropolitana y Palacio Nacional.

Al asomarnos hacia la calle de Moneda tendremos un panorama que nuestros ojos jamás han observado, en la imagen superior se puede apreciar una de las campanas de Catedral, a la izquierda la parte superior de la Torre Latinoamericana y otro poco más a la izquierda el Edificio Miguel E. Abed, en la inferior encontramos una excelente vista de la cúpula de Santa Teresa la antigua, vale la pena dedicarle un par de minutos para contemplar lo que acontece en la plaza Manuel Gamio.


En 1947 el arquitecto Carlos Obregón Santacilia le encargó a Diego Rivera este mural para el Hotel del Prado, casi cuarenta años más tarde el hotel quedó muy afectado después del sismo de septiembre del 85, por fortuna el mural no sufrió ningún daño, fue rescatado y trasladado a un espacio propio donde ahora se le puede observar, el Museo Mural Diego Rivera, que abrió sus puertas en 1988.

Abajó encontramos a un Diego Rivera niño de la mano de la Calavera Garbancera, actualmente por todos conocida como la Catrina, y junto a ésta, su creador José Guadalupe Posada, no podía faltar casi como una figura materna la presencia de Frida Khalo, quien sostiene en su mano el símbolo del Ying-Yang.