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Uno de los cuadros más conocidos de Porfirio Díaz pero que no es común encontrarse en algún museo, ahora se exhibe como parte de la exposición América, tierra de jinetes en el Palacio de Cultura Banamex mejor conocido como Palacio de Iturbide; es un óleo sobre tela de grandes dimensiones pintando por el artista Carlos Romero en 1900 y permanecerá ahí hasta el mes de septiembre de este 2018.

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Las columnas


¿Se imaginan entrar a un lugar a comer y encontrarse con las columnas del Gran Teatro Nacional?

En la esquina de Bolívar y 16 de Septiembre hay un edificio que al ubicarse entre la Suprema Corte de Justicia y el Club de Banqueros pasa un tanto desapercibido, antes fue otra cosa, hoy es el restaurante Don Toribio, después quién sabe que será, lo que indudablemente siempre será es el sitio que resguarda los vestigios de una de la construcción más importante del la segunda mitad del siglo XIX, El Gran Teatro Nacional.

Obra del arquitecto Lorenzo de la Hidalga, primero fue conocida como el Gran Teatro de Santa Anna ya que fue inaugurado por el tristemente célebre Antonio López de Santa Anna, después fue el Gran Teatro de Vergara porque se encontraba en calle de Vergara, hoy Bolívar, luego fue el Gran Teatro Imperial durante el reinado de Maximiliano de Habsburgo, finalmente se le denominó Gran Teatro Nacional hasta que fue destruido para comenzar el nuevo teatro a unas cuadras muy cerca de ahí, lo que hoy conocemos como el Palacio de Bellas Artes.

Vale la pena entrar, buena comida, buenos precios, buen servicio y un buen viaje hacia el pasado al sentir la fría piedra de aquellas columnas.


Al más puro estilo del delegado de Azcapotzalco, Pablo Moctezuma Barragán (a quien se le deben los famosos glifos de la Ciudad de México que se encuentran dispersos por toda la ciudad), recién inauguró a finales de marzo de este 2018 el denominado mural-mapamundi de la artista Sol Ayala, un enorme mosaico en azulejo de talavera donde se lee la palabra hormiga en 120 idiomas, incluidos dialectos.


Como cualquier otro perro callejero, éste tampoco tiene placa, excepto que en este caso se trata de un perro de bronce y la placa en cuestión, es la placa informativa que debe acompañar a cualquier monumento, pero la realidad es que, en efecto, alguna vez estuvo en su sitio y alguien se la robó, un día nuestras autoridades aprenderán a poner placas de piedra porque los que se creen muy vivales y que no son más que insignificantes corruptos jamás dejarán de hurtar las placas para venderlas por kilo.

Sin embargo gracias a internet podemos saber que ese callejero se llamaba Peluso y que fue realizado por la escultora Girasol Botello, éste 2018 cumple diez años de ser parte de nuestra ciudad aunque pocos han notado su presencia, se encuentra en la Avenida Insurgentes Sur a la altura de la calle Moneda en la colonia Tlalpan Centro, la desaparecida placa decía lo siguiente:

Mi único delito fue nacer y vivir en las calles o ser abandonado.

Yo no pedí nacer y a pesar de tu indiferencia y de tus golpes,
lo único que te pido es lo que sobra de tu amor.
¡Ya no quiero sufrir, sobrevivir al mundo es solo una cuestión de horror!
¡Ayúdame, ayúdame por favor!

Peluso.


En 1980 a la edad de diez años escuchaba la XEW, lo recuerdo bien porque ese año fue su cincuenta aniversario, incluso entré por esa puerta con mi madre para en uno de sus estudios conocer a mi ídolo en esa época, el Gallo Calderón quien esa noche tuvo de invitado a… ni idea de quién era, para mi la estrella era aquel gran locutor.

Éste lugar que aunque sigue siendo la XEW, ahora sirve para grabar programas de televisión que son transmitidos por cable, pero guarda tantísima historia entre sus paredes que más bien debería ser convertido en un museo de la radio, todos los grandes de nuestro país entraron alguna vez o muchas veces por esa puerta, desde Agustín Lara hasta José José, pasando por cualquier cantidad de compositores, cantantes y músicos, muchos de ellos cayeron en un profundisimo olvidó del que deberíamos rescatarlos, nombres que muy pocos recuerdan y ya casi nadie conoce pero que son nuestra historia musical del siglo veinte, quizá en unos doce años justo para cuando W Radio, XEW la voz de la América Latina desde México cumpla cien años pueda ser.


En julio del año pasado el metro de la Ciudad de México le rindió un homenaje al artista Pop Keith Haring, fallecido en 1990, al vestir un convoy con su inconfundible iconografía como parte de una exposición dentro de sus vagones llamada “Ser humano, ser urbano” que recorreria la Línea 2 hasta el mes de septiembre del 2017.

Sin embargo hace unos días me lo encontré sólo que llendo en dirección opuesta a la mía, en fin, algún día tendré la suerte…

Pregones de México


En el año de 1961 la RCA Víctor produjo el disco La voz dulce y mexicana de Columba Domínguez, donde interpreta el tema Pregones de México del compositor Pepe Guízar, acompañada de la Orquesta de Chucho Ferrer.

Ésta es otra de aquellas canciones representativas de nuestra ciudad que aunque muy poco conocida bien vale la pena saber de ella y agregarla al PlaylistCDMX de este blog, no olviden buscarla en YouTube, acá les dejo la letra.

Mexicano de verdad
México es mi capital
con su Catedral preciosa
frente al Zócalo, y al lado
su Palacio Nacional.

¡México es mi capital!
Y despierta mi ciudad
al rumor de los pregones,
de los pobres vendedores
que de calle en calle van.
Van gritando:

¡Marchantita, mercarán!
Merqueme asté las flores de Xochimilco,
amapolitas que ora abrieron pa’ usté.
rosas pa’ que mañana
que es día domingo
se las lleve a la Virgen, nuestra mercé

Nuestra mercé la Virgen de Guadalupe
que es de mi misma raza y es como yo,
trigueñita y descalza a la que supe,
supe nombrar la reina de mi nación,

Mercaráaaan chichicuilotitos vivos.
Tierra pa’ las macetas.
El carbón de puro encino, el carbón.

Ropa usada, botellas, papel que vendan;
sombrillas, zapatos, paraguas
que componer.
Algo que vender, algo que soldar,
caños que destapar.

Así va despertando con sus pregones,
que son como canciones, la capital;
y un trinar de jilgueros y de gorriones
que con el pajarero suelen chiflar.

¡México es mi capital!
Aquí traigo este cantar
inspirado en un rebozo
y en el verde, blanco y rojo
de mi patria sin igual
¡México es mi capital!