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Ya Vas Carnal


Cuando escuchamos una canción ranchera asumimos que sus historias se desarrollan en un entorno campestre, excepto en las del excepcional Chava Flores que nos contaba sobre la cotidianidad en la gran urbe, caso similar al de esta canción de Juventino Villavicencio, Ya Vas Carnal, donde Gerardo Reyes, el intérprete, nos habla no de un paseo a caballo sino de un raite en moto, entre otras cosas que hacen de esta canción una ranchera urbana.

Ya vas carnal
echame un raite en tu moto
que ésta pena no soporto
ya no la puedo aguantar

Tu crees carnal
que la chava que más quiero
se fugó con otro ñero
que acabo de presentar

Ya vas carnal
si mi vida no retoña
todos los de mi colonia
se van a burlar, me cai

Ya vas carnal
pero no vale la pena
te juego hasta mi melena
que esa chava volverá

Órale mi cuaiz, vamos a tupirle duro al chupe, salud

Ya vas carnal
yo agarrado de la moto
ella abrazada con otro
quién sabe dónde andarán

Tú crees carnal
cámaras cuando lo supe
le tupí reduro al chupe
y no la puedo olvidar

Ya vas carnal
si mi vida no retoña
todos los de mi colonia
se van a burlar, me cai

Ya vas carnal
pero no vale la pena
te juego hasta la melena, hijo
que esa chava volverá

ya vas carnal…

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Ésta es una de esas imágenes que nos ayudan a imaginar cómo era nuestro Zócalo antes de convertirse en una plancha vacía y fría, en ella se aprecia una de las cuatro fuentes que actualmente permanecen en el Jardín de las Artes Gráficas de la colonia Doctores, que hoy se mantienen en una especie de anonimato alejadas del bullicio en un solitario jardín donde se ve poca gente.


Nuestro Zócalo no siempre ha sido un espacio abierto donde no existe otra cosa además del asta bandera, alguna vez tuvo jardines, tuvo árboles, tranvías, Pegasos de Querol prestandos y fuentes que hoy viven en la Doctores, tuvo al Parian y al Caballito de Tolsá, también hubo una picota, una horca y un quiosco que Don Antonio Escandón le obsequió a la ciudad en 1878.

Ese parece ser el propósito de éste quiosco desmontable que apareció junto a unas velarias con motivo de la llegada de la primavera, recordarnos que en algún momento de nuestra historia existió un quiosco que originalmente se encontraba en la contra esquina de la ubicación que se aprecia en la imagen, pequeñas cosas tan simples pero jamás insignificantes que siempre deberíamos recordar.


Algo de lo que se puede ver por las calles de nuestro Centro Histórico, lo último del comercio informal y precisamente en la calle de Moneda, son estas carteras con billetes impresos de 100, 200, 500 y mil pesos, además del una más para todos aquellos malinchistas que prefieren la de 100 dólares, ¡bara, bara, bara!, ¡llévela, llévela, llévela!

Ocuparse del presente


Como es bien sabido, preocuparse es ocuparse del futuro, mejor, hay que ocuparse del presente, eso es bien sabido pero siempre lo olvidamos.

Salón de Cabildos


El Antiguo Palacio del Ayuntamiento abrió sus puertas para mostrarnos algunos tesoros mucho más valiosos que los que podamos encontrar en los Pinos, esto es algo que casi todo mundo parece desconocer.

Lo que se aprecia en la imagen es un detalle del plafón del Salón de Cabildos, un mural en el techo conocido como Alegoría a la Patria del pintor Felix Parra realizado a principios de la última década del siglo XIX, pero además podemos encontrar los retratos de todos y cada uno de los virreyes que gobernaron la Nueva España, y quizá el más importante de todos estos tesoros, la primera acta de cabildo del 8 de marzo de 1524, entre otras cosas, de verdad que una visita a este pequeño lugar lo vale.

Creo que nos hace falta más interés por la historia de nuestra ciudad y menos morbo por saber con cuánta opulencia vivían los que nos han mal gobernado.


Entre los tesoros que se pueden encontrar en Ciudad Universitaria, destaca éste mural elaborado con la técnica de mosaico de vidrio por José Chávez Morado en 1952, según explica una placa al frente del Auditorio Alfonso Caso, Chávez Morado fue el último de los grandes muralistas en abandonarnos cuando dejó éste mundo casi a la edad de 94 años en diciembre del 2002.