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Después de 60 años nuestro Zócalo capitalino ha comenzado a ser restaurado, así poco a poco irán retirando el piso por donde tantas veces caminamos contemplando los alrededores, para ser sustituido por lo que denominan concreto hidráulico…

Y mientras avanza la demolición del asfalto, uno esperaría que de la tierra que va quedando al descubierto emergieran nuestros dioses ancestrales, total, qué les cuesta escarbar ligeramente un poco más profundo; recordemos que cuando en 1790 el conde de Revillagigedo, virrey de la todavía y no por mucho tiempo Nueva España, mandó nivelar el piso de la Plaza Mayor para el nuevo empedrado de entonces, encontraron la Piedra del Sol y un año después la Coatlicue, ojalá Mancera, como un moderno Revillagigedo, aprovechará esta oportunidad única para desenterrar algo de lo que los conquistadores quisieron que jamás nos enteráramos, lo único que se lo impediría son los tiempos que está obligado a cumplir por aquello de los festejos de septiembre.


Uno de los leopardos de bronce de Miguel Noreña observa, exactamente igual que hace casi 130 años, cómo transcurre el tiempo que con sus horas, minutos y segundos, años, meses y días, no muestra cambio alguno en su comportamiento.

La que ha cambiado y de que forma, es está, nuestra ciudad, excepto por la casona que le ha hecho buena compañía desde hace más de un siglo, todo lo demás y que no era mucho se ha ido, incluido la estación de ferrocarriles Colonia, poco a poco se fue llenando de todo, cada vez más casas y luego edificios, unos cuantos carros y luego demasiado trafico, algo de gente y luego manifestaciones y plantones… por cierto, aquella casona a la que me refería es la que se le conoce como University Club, a la cuál amenazan con construirle un enorme rascacielos prácticamente encima, cambiándole el nombre a University Tower.

No podemos imaginar lo que sus ojos de bronce contemplarán en un futuro distante.

El Museo del Metro


Justo a finales de enero de este año se inauguró en la estación Mixcoac de la Línea 12, el Museo del Metro, que nos ilustra por medio de interesantes explicaciones, imágenes, videos y objetos relativos al metro, una historia que apenas está por cumplir cincuenta años.

No podía faltar la presencia de Lance Wyman a través de sus logotipos, tipografía y señalizaciones tan peculiares y únicas, además de una extensa colección de boletos, bonos y tarjetas, también hay la presencia de algunas piezas prehispánicas que fueron encontradas durante su construcción y un acercamiento a Imagen México, la primera exposición que se montó en el metro.

En fin, vale la pena sumergirse en ese pequeño espacio que nos “traslada” a un universo mucho más grande de lo que parece ser.


En un lugar escondido de San Ángel, una fuente, tres bancas de cantera y una piedra con una hermosa inscripción, nos transportan a un universo paralelo, o mejor dicho a una ciudad paralela, donde apenas hay una que otra persona, prácticamente ni un auto moviéndose y una paz y tranquilidad infinitas entre el empedrado y las bugambilias que trepan por las paredes e incluso por las bancas dedicadas cada una a un arcángel, la primera a San Miguel, la segunda a San Gabriel y la tercera a San Rafael.

Es un pequeño jardín donde uno pensaría que han transcurrido los siglos sin modificar en lo más mínimo el entorno, donde si nos contaran que esta plazuela existe desde 1969, nos negaríamos a creerlo definitivamente, simplemente porque aquí el tiempo no existe, y así como el agua no brota de su fuente, pareciera que el tiempo no fluye de ninguna forma, uno quisiera no moverse jamás de ahí, pero volvemos al gentío y al trafico de la ciudad por una razón muy sabia, dejar solitario ese sitio para los siguientes visitantes, nos sin antes llevar en nuestros corazones el mensaje que nos contó la piedra de la Plaza de los Arcángeles:

Vale más
la gracia
de la
imperfección
que la 
perfección

sin gracia

Lucha de gigantes


De un tiempo para acá, el antiquísimo Paseo de la Emperatriz o del Emperador dirían por ahí, ha sido escenario de una surrealista lucha de gigantes, como aquella canción de Nacha Pop, primero entre la Torre Mayor y la Torre BBVA Bancomer, que resulto ser la vencedora aunque no por mucho tiempo. ya que luego al aparecer la Torre Reforma se proclamo como la gran triunfadora de esa peculiar batalla de altura en la zona, y sí, ya se ve venir la Torre Chapultepec Uno. aunque no muestra mayores pretensiones de grandeza.

Así el Paseo de la Reforma, corredor financiero donde se congregan multitudes a laborar se va llenando de altos edificios que hace veinte años ni siquiera podíamos imaginar encontrarnos sobre ésta avenida, algo que se comenzó a vislumbrar cuando la Torre Mayor se levanto de la nada…

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Muy cerca de la Facultad de Odontología, podemos encontrarnos con ésta peculiar estructura conocida como la muela, pocos saben que su nombre original es Pabellón de Rayos Cósmicos y que es la primer obra conocida del famoso arquitecto Félix Candela, quien colaborando con Jorge González Reyna, la concluyó en 1951; el pabellón elaborado con cascarones de hormigón armado muy ligeros, pretendía servir como un laboratorio especializado en la medición de los neutrones que desprenden los rayos cósmicos, esto debido a que el cascarón mide uno y medio centímetros de espesor, dejando pasar los rayos cósmicos que eran registrados con una maquina en el interior.

Pergola Ixca Cienfuegos

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Como un homenaje al escritor Carlos Fuentes, el artista plástico Vicente Rojo concibió en 2008 la Pergola Ixca Cienfuegos, una escultura monumental transitable que sólo hasta el 2014 pudo materializarla permanente sobre la avenida Ejército Nacional, a la altura del Ferrocarril de Cuernavaca, en Polanco.

Consta de 23 módulos de 4 metros de altura y mide 100 metros de largo, aunque anteriormente ya se había instalado de manera temporal en el Centro Cultural indianilla, realizó un recorrido itinerante por varias colonias de la ciudad, el plan original contemplaba ubicarla definitivamente atrás del Palacio de Bellas Artes, en el camellón de la Avenida Hidalgo, pero ese espacio es hoy ocupado por una parada del metrobus.

Ixca Cienfuegos es el protagonista de la novela “La Región más transparente” de Carlos Fuentes publicada en 1958.
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