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La casona de cantera rosa, ahora bajo la protección de la Torre Reforma en la esquina del Paseo de la Reforma y Río Elba, fue construida en 1929 en un estilo gótico afrancesado, su primer propietario fue el empresario inglés Patrick Ohey quien le encargó al arquitecto Joaquín Capilla su construcción, el mismo que en ese año termino en colaboración con Teodoro Kinhard el Frontón México.

La casa, originalmente concebida para la esposa de Sir Patrick Ohey, al final no alcanzó su objetivo ya que el empresario enviudó, después de eso fue adquirida y habitada por varias familias, hasta que el escurridizo banquero Ángel Isidoro Rodríguez, alías “El Divino”, la convirtió en un elegante restaurante, posteriormente cambio de giro y ya como club nocturno funcionó primero como el Palace y luego como el Living.

Un dato curioso es que la casona catalogada por el INBA como Monumento Artístico fue movida 18 metros hacia el norte para poder hacer los trabajos de cimentación de la Torre Reforma, así, a la sombra de un edificio que por su forma casi no da sombra, tiene garantizada una larga estancia en esa misma esquina donde hace casi noventa años se encontraba muy sola.

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En el número 365 del Paseo de la Reforma, ha logrado sobrevivir una antigua construcción porfiriana descrita como tipo chalet alpino propiedad de Dante Cusi, un comerciante italiano que había llegado a nuestro país en 1882, propietario en Michoacán de las haciendas Lombardía y Nueva Italia, que hoy son ciudades de dicha entidad.

Durante su estancia en la capital del país en la primera década del siglo veinte, le encarga al arquitecto Rafael Goyeneche la construcción del palacete, tras unos diez años de trabajos finalmente el señor Cusi junto a su esposa la señora Teresa Armella y sus hijos Eugenio, Ezio, Dina y Elodia pueden habitar el chalet en el año de 1916.

Hoy en día tras ser restaurado es usado como oficinas de un banco, sin notarse intervenciones tan agresivas como en otros casos, luce a grandes rasgos tal cual como se veía hace cien años.

Lucha de gigantes

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En la imagen nos encontramos con lo que será la Torre Chapultepec Uno, enseguida la ya familiar Torre Mayor y a un lado de ésta, el edificio más alto, al menos por el momento, la Torre Reforma, que ostenta el título desde mayo del año pasado.

Frente a ellas, al otro lado del Paseo de la Reforma, la Torre BBV Bancomer, que le duró poco el gusto de ser la más alta después de que ya terminada le arrebató el nombramiento a su “eterno” rival, la Torre Mayor.

La Torre Mayor fue la más alta del 2003 al 2015 pero también lo fue de América Latina hasta el 2010 y en su reflejo se puede apreciar la Estela de Luz, por cierto, la Torre Reforma puede estar tranquila por algún tiempo, porque a Chapultepec Uno no le interesa competir por el lugar número uno de los edificios más altos de la CDMX, aunque ello no signifique que ésta lucha de gigantes ha concluido.

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Al fin… Finalmente el 2016 se fue, no sin antes llevárse a grandes personalidades como David Bowie, Prince, Leonard Cohen, Keith Emerson y Greg Lake (es decir dos terceras partes de Emerson, Lake & Palmer), George Michael, Isao Tomita, Jean Jacques Perrey, George Martin, José Luis Armenteros, Glen Frey, Betsy Pecanins, Gene Wilder, Zsa Zsa Gabor, Debbie Reynolds, Carrie Fisher (madre e hija), Kenny Baker (quien personifico a R2-D2), Muhammad Ali, Juan Gabriel, Mario Almada, Shimon Peres y Fidel Castro, sólo por mencionar unos cuantos.

En lo que respecta a nuestra ciudad, le tocó ver desaparecer a un personaje que deambulaba por sus calles, Margarito, aquel ser diminutos que también recorrió el metro con su guitarra cantando, otro que también cantaba por toda el área metropolitana con su grupo Tex Tex fue Lalo Tex, quien el próximo 18 de enero cumple su primer aniversario luctuoso.

Especial mención merece Teodoro González de León, extraordinario arquitecto que nos dejó muchas de sus creaciones por toda la Ciudad de México, como una abierta invitación a conocerle a través de su obra.

Sí, el dosmildieciseis nos trajo muchas otras cosas feas y en lo personal diría que una muy mala vibra más cargada hacia fin de año, pero lo importante es que lo sobrevivimos y podemos decir:

Hasta nunca dosmildieciseis
Bienvenido 2017

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Y yo me pregunto, en un pasado distante ¿qué era exactamente ese local donde se lee Cositorta?, ¿acaso, según la lógica, una tortería?, ¿alguna cosa sin sentido por aquello de cosa, coso, cosito…?

Lo que haya sido, definitivamente no prospero y en algún momento tuvo que cerrar, sin embargo el anuncio prevalece, manteniendo viva la incógnita…

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Extraña costumbre de nuestra burocracia, que aun cuando el 20 de noviembre cayó en domingo, recorrieron el día festivo al lunes 21 para hacerse de un fin de semana largo.

Otra extraña costumbre, la nuestra en general, que a pesar de la incertidumbre en lo concerniente al peso/dolar, a nadie le preocupa mucho o le preocupa poco comprar a meses sin intereses, aun sin tener la seguridad de que realmente estaremos vivos todos esos meses que pactamos con el establecimiento, por otra parte, casi de manera premonitoria, los tres primeros días del Buen Fin estuvieron muy nublados y bastante helados, definitivamente malos tiempos para endeudarse.

Tal vez no sea para tanto, tal vez los planes de Donaldo Trompiates no afecten nuestra economía futura, de cualquier forma no está de más ser un poco ahorrativos y un mucho previsorios.

Cosas mejor que hacer

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La televisión, ese invento que nos ha robado miles de horas a lo largo de nuestra vida, es un objeto que no merece que nos sentemos ante ella para entregarle por completo nuestra atención.

Tanta perdida de tiempo es, que en los programas que transmite nadie está viendo la tele, si no, haga usted la prueba cambiando uno a uno todos los canales y verá que en la TV nadie ve la la televisión, el mensaje que nos muestra es demasiado claro, nosotros también deberíamos dedicarnos a vivir nuestra vida, o nuestra fantasía, o leer un libro, o estar con nuestra familia, o lo que sea pero no nada más viendo la tele.